A raíz de la visita de José
Vaquerizo a clase, nos planteó diferentes impedimentos con los que se encuentra
a la hora de ejercer una autonomía plena. Una de las cuestiones que se
plantearon durante esa sesión es la importancia de enseñar a las personas, ya
sea con discapacidad o sin ella, a pedir ayuda cuando la necesitan. En este
caso concreto, surgió la casualidad de que Vaque le había pedido ayuda a
nuestro profesor hace unos días por el pasillo de la facultad, ya que la
mochila donde éste lleva todas sus cosas está colgada detrás de la silla de
ruedas y, por tanto, es difícil acceder hasta ahí con las limitaciones de
movimiento que Vaque presenta en la actualidad.
A raíz de esta situación se nos
ocurrió buscar un artículo que solucionara esta situación ya que, aunque en
este caso Vaque no tiene ningún problema para pedir ayuda puede ser que a otras
personas les cueste más ya sea porque tienen afectado el lenguaje, o porque no tienen
ese desparpajo que a él le caracteriza.
Por este motivo, hemos escogido
esta ayuda técnica, la cual es muy sencilla pero de gran utilidad dado que no
tiene ningún sentido llevar la mochila en un sitio donde te es difícil o
imposible acceder.
Pensamos en las veces que sacamos
nosotras y nosotros cosas del bolso a lo largo del día…. ¿Cuántas veces deberíamos
de pedir ayuda?
Estas mochilas tienen un sistema
que puede colgarse en diferentes zonas de la silla de ruedas, de manera que la
persona que vaya a usarlo puede elegir dónde es más cómodo para tener acceso a
ella.

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